Cómo se genera la información
La especie humana, a través de sus sentidos, se entera de las situaciones que lo rodean y reacciona de acuerdo con las modalidades del entorno que percibe. Ese conjunto de percepciones y las reacciones o expresiones de la especie humana se denominan flujos o intercambios de información.
Los temas que se buscan o seleccionan están determinados por la situación individual que prevalece cada momento. Estas situaciones se determinan desde la perspectiva interna, de acuerdo con la situación anímica, o a
través de un evento exterior que pueda alterar profundamente la realidad.
La producción de sentido es creada por el perceptor
Para que la información tenga una producción de sentido, el receptor debe tener la capacidad de descifrar o interpretar el código de la información que se capta. Si no
se tiene un código común entre el emisor y el receptor de la información, no existe una efectiva transmisión de datos.
Por el contrario, cuando hay un código común, la información aprehendida se convierte en comunicación y, en automático, genera una respuesta por parte del perceptor. Esa respuesta se ubica en alguna de estas tres modalidades: 1. Información que se acepta 2. información que se rechaza o 3. Información ante la que se permanece indiferente. El código se aprecia o aquilata mejor cuando se conoce el entorno dentro del cual se recibe el mensaje. En tanto más se conoce ese entorno, la compresión se considera más completa.
El código se aprecia o aquilata mejor cuando se conoce el entorno dentro del cual se recibe el mensaje. En tanto más se conoce ese entorno, la compresión se considera más completa. Se puede afirmar que, con toda seguridad, las
circunstancias específicas en las que se encuentra el individuo perceptor determinan definitivamente la interpretación o decodificación que se atribuya a los datos percibidos.
Generalmente, el entorno de fondo, que define el modo circunstancial en el que se interpreta una misma información se engloba en tres tipologías: 1. los factores biológicos heredados, 2. el nivel de instrucción, de adiestramiento o de aptitud, 3. así como el interés o intencionalidad que se persiga. Se consideren también las circunstancias concretas de cada individuo. Esas circunstancias son temporales o pasajeras como la edad, los deseos o los miedos prevalecientes en el estado de ánimo de cada perceptor.
Como se desarrolla la cultura de la información
De acuerdo con Menou se entiende que la cultura de la información es «la habilidad de los individuos o grupos para hacer el mejor uso posible de la información » este concepto se complementa con la idea que señala Jean Rostand “se denomina cultura a todo aquello que los seres humanos aprenden y viven como experiencia y han sentido a través del tiempo”.
Los patrones de una misma cultura se manifiestan en el comportamiento, actos y juicios. La
cultura se pueden tipificar en cuatro elementos: los símbolos, los héroes, los ritos y los valores; los
valores determinan la ideología o las costumbres del grupo.
Los patrones de una misma cultura se manifiestan en el comportamiento, actos y juicios. La cultura se pueden tipificar en cuatro elementos: los símbolos, los héroes, los ritos y los valores; los valores determinan la ideología o las costumbres del grupo. De aquí que la cultura de información será el conjunto de hábitos,
costumbres y habilidades que la persona desarrolle después de un proceso educativo que abarca no solo la educación formal, sino también el ambiente familiar y social que le rodea.
El primer elemento para producir el ciclo información-conocimiento-información es la educación.
El experto francés Michael Menou afirma:
… para cambiar la cultura de la información por medio de la educación, esta necesita ser apoyada por métodos activos de enseñanza y aprendizaje, los cuales se basan en el uso de la información, en una práctica individual estable y en la disponibilidad de la infraestructura necesaria de información.
La ausencia de una cultura de información es provocada principalmente por el escaso hábito de lectura. La tendencia creciente hacia la transformación de la sociedad en una cultura de la imagen, confrontada con la cultura del libro, podría conducirnos a una Edad Media Planetaria.
La tendencia predominante es buscar lo que no nos obligue a pensar o lo que simplemente nos distraiga. El receptor no es capaz de escoger la información que contiene sabiduría o cuestionar su contenido. Leer implica no solo transferir conocimiento, sino recrear, generar pensamiento y cuestionar.
La cultura de información está estrechamente ligada a la educación, a la adquisición del hábito de la lectura y a la costumbre de usar la información en todas las tareas que emprendamos; en otras palabras, esta deberá estar incorporada a nuestra experiencia.
EL MODITO – JORGE ZEPEDA
Jorge Zepeda al menos es consciente y no se hace de la vista gorda en su pseudoizquierdismo, pero la responsabilidad social de Obrador de la que tanto alega puede fundamentarse solo en los apoyos monetarios o las visitas a pequeñas comunidades para dar palabras de aliento. El combatir la corrupción no le deja reparo en colaborar con sus amigos como Ricardo Salinas Pliego para que siga explotando a los trabajadores de su monopolio empresarial a pesar de la pandemia que hoy nos azota.
Difícilmente tenemos un presidente que esté siempre dispuesto a responder a las problemáticas sociales mas que dando largas con comentarios infantiles y asburdos en las mañaneras, apenas podiendo articular dos o tres palabras en cada discurso. Como cualquier mexicano anhelo un cambio en nuestro régimen político y espero que este sexenio «sea el bueno», pero creo que estamos aún lejos de llegar a donde quisiéramos todos estar.
FUENTES: https://josebotello.files.wordpress.com/2020/05/la-cultura-de-la-informacic3b3n.pdf
https://josebotello.files.wordpress.com/2020/05/el-modito.pdf
